Al hablar del estrumento
diríjome al guitarrón,
con su alambre y su bordón
su sonoro es un portento.
Cinc' ordenanzas le cuento
tres de a cinco, dos de a tres,
del clavijero a sus pies
l'entrasta'ura 'legante,
cuatro diablitos cantantes
debe su caja tener.
(Violeta Parra)